El pasado domingo, la música tropical se vio sacudida por una trágica noticia: falleció la Tota Santillán. El querido animador y conductor de Pasión de Sábado fue hallado sin vida en su residencia en Castelar, Morón. Este lunes se llevó a cabo la autopsia, cuyos resultados preliminares han comenzado a conocerse.
La autopsia confirmó que la Tota falleció por asfixia, debido a una falta de oxígeno, que fue consumido por las llamas. Eso fue lo que le hizo imposible respirar. Además, el 90% de su cadáver estaba quemado. Sin embargo, no se encontró ningún signo compatible con una maniobra de defensa, lo que descarta, por ahora, la posibilidad de un asesinato. El cuerpo del animador fue encontrado por la noche en su casa de Castelar Norte, por el personal de la Comisaría N°7 de Morón.
Al entrar a la casa, rápidamente vieron el cuerpo rodeado de fósforos. Además, en el lugar se encontró una botella de líquido inflamable. En el momento se ordenaron varias medidas de prueba y pericias de bomberos en el lugar, donde se incautó el teléfono del animador.
Por el momento, la principal hipótesis que maneja la Justicia es la de un suicidio. La Tota Santillán se habría bañado en combustible para prenderse fuego. Familiares y amigos se congregaron a la puerta de Carías, ante la falta de respuestas. Ellos sostuvieron que se encontraba muy depresivo por problemas económicos, sumado a la condena que recibió por violencia de género.
Previamente, algunos familiares contaron que tuvo intentos de suicidio hace unos años, cuando intentó tener una sobredosis. Además, en 2023 se produjo la condena a 5 años y 6 meses de prisión por ejercer violencia de género a su pareja. Junto a eso, fue acusado de amenazar a su ex suegro y a una antigua empleada doméstica.