Tras la asignación de una suma de 7.500 millones de dólares, la máxima responsable del FMI, Kristalina Georgieva, instó al gobierno argentino a dedicar mayores esfuerzos para garantizar la ejecución del plan acordado. La solicitud incluye la necesidad de incrementar los costos de los servicios energéticos, así como también mantener bajo control los sueldos de empleados públicos y las asignaciones jubilatorias.
Asimismo, pidió un fuerte respaldo político para el programa de la Argentina con el organismo y advirtió que se requerirán los esfuerzos de los futuros gobiernos para la reducción del déficit fiscal con foco en la reducción de subsidios.
“Los esfuerzos se centran en reforzar los controles de gasto con medidas iniciales dirigidas a actualizar las tarifas de la energía y contener los salarios públicos y las pensiones, sin dejar de proteger el gasto prioritario en programas sociales y en infraestructura”, expresó Kristalina Georgieva.
En el comunicado del Fondo, se detalló que la situación económica se tornó complicada desde la cuarta revisión, debido a la sequía así como el desvío de políticas, por la cual se incumplieron metas clave del programa previstas para finales de junio.
A su vez, Georgieva puso la mirada en el próximo gobierno: “Se acordó que en años posteriores se habrá de acelerar la consolidación fiscal con medidas de alta calidad enfocadas en el gasto y el ingreso. Esto ayudará a eliminar el financiamiento monetario del déficit, promover la desinflación y apuntalar el balance del banco central”.
