Una mujer de 40 años de la localidad bonaerense de Cañuelas fue brutalmente asesinada. María Isabel Speratti Aquino, iba a llevar hoy a las 7:30 de la mañana a su hijos al colegio cuando su ex marido, identificado como Javier Alejandro Núñez (47), la atacó a balazos. Uno de los tiros impactó en su cabeza y debió ser trasladada de urgencia al Hospital Cuenca Alta donde, dos horas después, murió.

El agresor fue detenido al poco tiempo mientras se movilizaba en un Volkswagen Suran de color gris a unos 800 metros del lugar del ataque. En el vehículo, los policías incautaron una pistola marca Bersa calibre 9 milímetros, con la que se presume, cometió el femicidio. El arma será sometida a peritajes.

La investigación del hecho quedó en manos del fiscal Roberto Berlingieri, de la UFI Nº1 de esa localidad. El caso se maneja por el momento con total hermetismo y por el momento no se brindarán mayores detalles de lo ocurrido.

Según indicaron medios locales de Cañuelas, la mujer -sin embargo- ya les había hecho una advertencia a los vecinos por un posible ataque de su ex.

Fue en julio de 2021, en un chat grupal de WhatsApp. Allí le había pedido hace dos años a sus vecinos que si veían merodear a su ex por el barrio, llamaran al 911 porque la había agredido y tenía una orden de restricción perimetral.

Buenas noches vecinos. Les quería informar que el día viernes a la noche el que era mi marido me agredió y casi me mata. Actualmente hay una orden de restricción por lo que no debe acercarse a menos de 200 metros. Les pido por favor que si lo ven rondando por el barrio, llamen al 911. Les paso una foto de él y de su auto. Gracias”, dice el texto escrito por Speratti. La mujer acompañó el mensaje con una fotografía de Núñez y otra imagen del Volkswagen Suran gris.

Una amiga de la víctima que se identificó como Carina contó en diálogo con el canal TN que María estaba separada de Núñez hacía un año y medio.

Es increíble, ella hace un año y medio atrás había tenido un episodio donde él la había querido ahorcar en su habitación, entra uno de sus hijos y salta a un paredón vecino pidiendo auxilio”, recordó la amiga, quien dijo que en ese momento el caso fue calificado como lesiones leves y que al acusado “por intermedio de sus abogados, lo llevan a un neuropsiquiátrico durante un mes y sale en libertad y hace su vida normalmente”.

María y sus hijos tuvieron durante treinta días un patrullero en la puerta y un botón antipánico, esa fue toda la protección que le dio la Justicia en este país”, agregó la mujer, quien dijo que hasta ese momento la pareja de su amiga nunca había sido violenta, sino que ese fue el primer episodio, a raíz del cual ella decidió separarse.

La mujer asesinada tenía un emprendimiento de productos artesanales que comercializaba en el barrio porteño de San Telmo y en ferias de Palermo. Berlingieri dispuso preservar la escena del hecho para los peritajes, ordenó la autopsia y se estima que indagará al acusado en las próxima horas.