Más lejos de lo que podríamos intentar imaginar, a 12.900 millones de años luz, se encuentran los restos de la estrella más lejana jamás vista. Su nombre es “Earendel” y fue descubierta por el Telescopio Hubble, según lo comunicado hoy por la NASA.

Este gran hallazgo fue posible cuando el telescopio pudo registrar parte de la luz de la estrella. Según lo especificado, Earendel podría haber estado en el universo durante casi mil millones de años luego del Big Bang.

Earendel fue testigo desde casi el inicio del Universo, ya estuvo presente desde que el mismo estaba formado solo un 7%. Según los autores del descubrimiento, la estrella tuvo una masa superior a 50 veces la masa del Sol.

“Normalmente, a estas distancias, las galaxias enteras se ven manchas pequeñas, donde se mezcla la luz de millones de estrellas”, expresó el astrónomo Brian Welch, uno de los integrantes del grupo de científicos que realizó el hallazgo, a la revista Nature.

También agregó que “La galaxia que alberga esta estrella ha sido ampliada y distorsionada por lentes gravitacionales en una larga media luna que llamamos el Arco del Amanecer”.

“Earendel” significa “estrella de la mañana” en inglés. Se cree que su nombre hace referencia al poema de J.R.R. Tokien, “El viaje de Earendel, la estrella vespertina”.