QATAR 2022: RESTRICCIONES PARA LA COMUNIDAD LGBT+ GENERAN POLEMICA

El responsable de la organización del Mundial 2022 a partir de las denuncias de Organizaciones de los Derechos Humanos sobre las leyes “anti gays” del país árabe recalco que la homosexualidad no está permitida pero que permitirán a los aficionados que pertenezcan al colectivo LGBT+ «asistir a los partidos».

El director del comité organizador del Mundial de fútbol Qatar 2022, Nasser Al-Khater, aseguró este miércoles que su país » es un país tolerante, que dará la bienvenida a la comunidad LGBTI+”

Al-Khater advirtió sin embargo que las muestras de afecto público en Qatar están prohibidas “para todos” y pidió que se respete su cultura.

“Las demostraciones públicas de afecto están mal vistas y esto se aplica a todos” expresó.

“Qatar y los países vecinos son más modestos y conservadores. Eso es lo que pedimos a los aficionados que respeten. Estamos seguros de que lo harán. Así como respetamos las diferentes culturas, esperamos que sean respetadas” , agregó.

Y finalizó «Sabemos que el Mundial tiene a Qatar en el punto de mira y ya lo hemos visto en el pasado, pero si es algo que puede servir para llegar a un cambio, estamos en ello», dijo finalmente en medio de una creciente polémica a causa del anuncio.

En Qatar, la homosexualidad es castigada hasta con más de cinco años de cárcel. Y en caso de que los homosexuales sean musulmanes, éstos pueden llegar a ser ejecutados. 

El pais musulman se rige bajo lo que dice la Sharia, la ley islámica que detalla el código de conducta de la sociedad, los criterios morales y lo que es aceptado o no.

Por otra parte, el copresidente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), Guillermo Torremare, no tardó en contestar las palabras de Al-Khater y respondió: «Ni las creencias religiosas ni las pautas culturales pueden ser excusa para violar derechos humanos»

«La principal característica de los derechos humanos es que son universales, deben ser respetados en todo el mundo. Ni las creencias religiosas ni las pautas o costumbres culturales pueden ser excusa para violar derechos humanos en ningún país»