Después de la polémica por el escenario del partido, River pone primera en la Copa Liga Profesional en el estadio de Independiente.

River Plate seguirá jugando en el estadio de Independiente durante la Copa de la Liga Profesional de Fútbol (LPF), aunque lo hará “bajo protesta”, luego de que este organismo le prohibiera hacerlo en su Centro de Entrenamiento en Ezeiza. Así se desprende de un comunicado publicado el domingo a la noche, minutos antes de las 20, cuando vencía el plazo estipulado para que confirmara el escenario del cotejo como local de este martes a las 21 ante Banfield.

Todos estos cambios de días y la alteración de la programación mantuvo la incertidumbre hasta último momento, ya que si River no conseguía un nuevo lugar para jugar de local iba a perder los puntos ante “El Taladro”. River, con el Monumental en refacción desde agosto, tenía organizado jugar en el River Camp de Ezeiza, pero la LPF rechazó el sábado la autorización y aclaró que ningún club de Primera División puede jugar partidos oficiales en un predio deportivo.

El partido de este martes marcará la vuelta de River al fútbol argentino 241 días después del fatídico empate con Atlético Tucumán (1-1) que lo privó de ser campeón en la última fecha de la Superliga (SAF). Al fin de semana siguiente, el equipo de Marcelo Gallardo no se presentó para jugar con los tucumanos en la primera jornada de la Copa de la Superliga debido a la sospecha de un caso de coronavirus en el club y luego el fútbol local ingresó en un largo receso por la pandemia.

El equipo que presentará ante Banfield será el que jugó regularmente en la Libertadores después del parate por la emergencia sanitaria mundial por el coronavirus, con el chileno Paulo Díaz ratificado como primer central tras la salida de Lucas Martínez Quarta a Fiorentina de Italia. La intención del “Muñeco” es repetir esa formación el próximo sábado frente a Rosario Central para imprimirle ritmo de competencia con vista a la serie eliminatorias frente a los brasileños.

Los once de River serían con Franco Armani, Gonzalo Montiel, Paulo Díaz, Javier Pinola y Milton Casco; Ignacio Fernández, Enzo Pérez y Nicolás De la Cruz; Julián Álvarez, Rafael Santos Borré y Matías Suárez. Por su parte, Banfield, dirigido por Javier Sanguinetti, saldría con Mauricio Arboleda; Emanuel Coronel, Alexis Maldonado, Luciano Lollo y Claudio Bravo; Jorge Rodríguez y Giuliano Galloppo; Mauricio Cuero, Martín Payero y Fabián Bordagaray; Agustín Fontana.