La campaña bonaerense “Oficios sin prejuicios” tiene como objetivo abordar los estereotipos de género en los oficios para transformar las representaciones patriarcales y de esta manera promover la igualdad entre géneros en el ámbito del trabajo y de la formación laboral.

La ministra de Trabajo, Mara Ruiz Malec, junto con la Ministra de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual, Estela Díaz, y acompañadas de la subsecretaria de Educación, Claudia Bracchi, presentaron la campaña que fue trabajada de manera conjunta entre la Dirección de Políticas para la Dirección de Equidad Laboral, Formación para el Trabajo y Políticas de Cuidado del Ministerio Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual y el Instituto Provincial de Formación Laboral del Ministerio de Trabajo.

En la presentación de la campaña la ministra de Trabajo aseguró: “Nos interesa que la formación sirva para el desarrollo de las personas y las oportunidades de empleo para las y los bonaerenses, pero también como herramienta para comenzar a desandar algunas desigualdades que se evidencian en los entramados productivos” y agregó: “si queremos que haya igualdad tenemos que empezar a desandar un doble camino. Por un lado, promover la llegada de mujeres a los espacios de decisión pero para eso también promover el ingreso de las mujeres a las tareas masculinizadas”.

Por su parte, la Ministra de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual  señaló que “Las elecciones individuales son posibles cuando hay construcciones colectivas y cuando hay un Estado presente que toma decisiones políticas para favorecer este tipo de intervenciones que apuntan a cambios culturales. En la Argentina hay un promedio de 27% de brecha salarial y un 30% en los conglomerados urbanos. Las mujeres no tenemos otra opción cuando ingresamos al mercado del trabajo que ingresar discriminadas en torno a las condiciones en las que tenemos que incorporarnos”. La Ministra recordó además que “las mujeres tenemos una triple jornada, además del trabajo, todo lo que hacemos en el hogar y el sostenimiento de la tarea comunitaria, que es altísimamente feminizada”.

Para finalizar, la subsecretaria de Educación de la Provincia de Buenos Aires, Claudia Bracchi señaló que “Hay una fuerte impronta y una perspectiva masculina en la formación profesional. La matrícula en construcciones tiene un 86% de varones, energía eléctrica el 93% son varones, en mecánica del automotor el 97 % son varones y cuando vamos a estética profesional el 90 % son mujeres, en industria alimentaria el 82% son mujeres, en salud 91% y textil 95%”  y agregó:  “Tenemos como objetivo sociedades más plurales, con un lugar para cada una, cada uno, con lo que quiera hacer y cómo hacerlo, y que el Estado garantice las condiciones para concretarlo”.

Según informaron desde el gobierno provincial, la división sexual del trabajo evidencia la inserción diferenciada de varones, mujeres y otras identidades de género en función de los roles que se construyen socialmente y de esta manera terminan por instalar prácticas cotidianas que se naturalizan de manera injusta e inequitativa. Por ejemplo, aparece una diferenciación entre ciertas ocupaciones mejores pagas y con más reconocimiento socio-profesional ejercidas principalmente por varones, con otras ocupaciones con salarios más bajos -vinculadas con la reproducción y el cuidado- desempeñadas mayormente por mujeres.